¿Qué proveedor de hosting escoger y no morir en el intento?

Que hosting usar

La entrada de hoy es un poco especial y trae cierto grado de dificultad añadido, pues es una de las preguntas que más nos hacéis y más dolores de cabeza causa en aquellos que deciden tomar el paso de adquirir un servicio de hosting para su web personal, para una empresa o para un cliente. ¿Por qué es difícil? Muy sencillo. A cualquier ‘webmaster’ o administrador web que preguntéis la frase del título de esta entrada os dirá una cosa diferente. Como en todo hay opiniones para todos los gustos y es difícil ser imparcial a la hora de recomendar un producto, en este caso un servicio, ya sea por una mala experiencia con uno o porque estás muy satisfecho con otro. Pero no siempre las necesidades de ese ‘webmaster’ o administrador son las mismas del que está haciendo la pregunta.

Desde Katharsix NO vamos a decirte que proveedor es mejor o peor puesto que cada empresa de hosting ofrece distintas y múltiples características que se pueden amoldar perfectamente a lo que necesitas. El objetivo de esta entrada es, simple y llanamente, ayudaros a buscar una respuesta entre NECESIDAD, CALIDAD y PRECIO. Teniendo claro esto, empezamos.

NECESIDAD: ¿Qué es lo que realmente necesito?

El primer paso y el más importante es tener claro qué es lo que buscamos en nuestro servicio de hosting. Para ello debemos leer con detalle las características del plan o contrato que nos ofrece el proveedor teniendo en cuenta en todo momento el tipo de web que vamos a alojar en nuestro servidor (web personal, foro, blog, tienda online, diario digital…) y ver que opciones se ajustan más, ya que dependiendo del uso que demos a esa web habrá cosas que necesitemos y cosas que no.

Algunas característias que debemos tener en cuenta a la hora de contratar un plan de hosting:

  • Tipo de servidor: actualmente existen tres tipos de servidores
    • Compartido: como su propio nombre indica, son servidores que son utilizados por varios dominios. Es decir, tu web estará hospedada junto a otras miles de webs en el mismo servidor. Es la opción más habitual y económica y la más utilizada para webs personales o de empresa que no requieren gran número de visitas diarias.
    • VPS: de las siglas “Virtual Private Server”, no es más que una forma de dividir un servidor físico en varios servidores independientes. Tu web dispondrá de su propio servidor “virtual” el cual puedes gestionar de manera independiente. Esta opción es muy recomendada para webs con amplio tráfico o que necesiten una cantidad de espacio elevada.
    • Dedicado: es un servidor único (físico) para un cliente. No compartes recursos con nadie más. Es la opción que optan aquellas empresas o compañías que deben a su actividad en internet su principal fuente de ingresos o actividad.
  • Espacio en disco: hay muchas variantes en cuanto a espacio disponible en el servidor, sobre todo en el caso de los servidores compartidos. Puedes encontrarte con planes de 1GB hasta de 100GB de almacenamiento. Los hay con espacio ilimitado. (o eso dicen, pero eso lo comentaremos después).
  • Trasferencia mensual/anual: es una de las características más importantes a tener en cuenta y no es más que la cantidad de tráfico que puede soportar tu web. Ese tráfico dependerá del número de visitas que generes y por tanto hay que ser muy cuidadoso y sobre todo muy previsor puesto que muchas veces nos podemos quedar cortos en el caso de que nuestra web alcance un cierto grado de relevancia y genere mucha actividad. Al igual que en el espacio de disco hay diferentes opciones (50gb, 100GB, 500GB) incluso  transferencia ilimitada en muchos casos.
  • Sistema operativo: aquí tienes dos opciones. Linux o Windows. En general la mayoría de proveedores trabajan con Linux. Según cuál eligas influirá en el siguiente punto pero a nivel de funcionalidad son muy parecidos.
  • Características secundarias: existen otros puntos a tener en cuenta, sobre todo a nivel de programación
    • Dominios y subdominios: en caso de requerir de dominios o subdominios adicionales…
    • Correo electrónico: nº de cuentas de correo posibles, cantidad de espacio…
    • Lenguajes de programación soportados: PHP, ASP (en caso de servidores Windows), Python, Rubi…
    • Bases de datos: nº de bases de datos disponibles, cantidad de espacio, MySQL…

Una vez hecha nuestra “lista de la compra” de ingredientes que necesitamos ya podemos buscar distintos proveedores y comparar.

CALIDAD: no es oro todo lo que reluce

Una de las cosas que más cuidado debemos tener a al hora de escoger un proveedor es en el aspecto de transferencia y almacenamiento. Como dije arriba muchas empresas utilizan este reclamo para captar clientes… cuando la realidad es bien diferente. La teoría dice que si es ilimitado es mucho mejor (obvio) pero muchas veces nos encontramos dos casos (A y B) con prestaciones practicamente idénticas, proveedores diferentes pero ‘A’ es más caro que ‘B’ y resulta que ‘B’ tiene transferencia ilimitada… ¿a qué se debe eso?.

Muy fácil. Muchas empresas no limitan al cliente sobre el papel pero cuando éste llega a un cierto nivel de tráfico el servicio se ve obligado a “regular” y en ciertos casos suspender su actividad para que el resto de dominios hospedados en ese mismo servidor, más si hablamos de servidores dedicados, puedan funcionar correctamente. Las empresas (no todas) muchas veces juegan con la idea de que los clientes dificilmente llegarán a topes de trasferencia elevados y en el caso de que así sea se encargarán rapidamente de evitarlo. Por eso, muchas veces, no está de más leer opiniones y la dichosa letra pequeña cuando firméis vuestro contrato con el proveedor. A veces trae más cuenta limitarte y garantizarte que hasta ese límite tu web funcionará a pleno rendimiento y pagar un ‘extra’ en el caso de que superes ese límite.

El dichoso soporte técnico

Otro punto muy a tener en cuenta y que personalmente valoro bastante es el soporte y la comunicación que puedas tener con la empresa que te ofrece su servidor: su sistema de ‘tickets’, atención 24 horas, teléfono gratuito de atención al cliente o 902 (de pago), atención individual y personal, facturación intuitiva, panel de administración…

Este apartado daría para otra entrada dedicada exclusivamente para este tema. En pocas plabaras: debemos buscar un soporte activo, humano y eficaz. Dicho así parece fácil pero cuesta encontrarlo. Como hemos dicho anteriormente: es muy recomendable leer casos y opiniones de otros clientes o ex-clientes para hacerse una idea de como trabajan las empresas. Algunas ofrecen servicios de soporte y mantenimiento especializados con un coste adicional pero que, en muchos casos, merecen la pena.

PRECIO: lo barato a veces sale (muy) caro

Y por último, pero no menos importante, llegamos al tedioso punto del dinero. Después de tener bien claro lo que queremos comprar (NECESIDAD) y si realmente estamos dispuestos a pagar un coste adicional para garantizar su buen funcionamiento (CALIDAD) lo único que resta es comparar precios y buscar aquella opción que más se adecue a nuestras capacidades económicas.

Llegados a este punto, quiero destacar algo importante y que puede dar lugar a confusión. Es el caso del “reselling”. Es decir, empresas que no disponen de servicio de almacenamiento propio, te ofrecen su dominio pero el servidor lo adquieren a través de un tercero. Suelen ser las opciones más económicas pero las que más problemas generan a la hora de exigir responsabilidades en caso de que exista algún tipo de problema puesto a quien has contratado realmente el servicio no puede hacer nada en caso de que suceda algo… salvo esperar.

Mi consejo y mi experiencia es que es mucho mejor  disponer tanto servidor como dominio con el mismo proveedor. Te facilitará su gestión y el mantenimiento del mismo así como en caso de posibles migraciones o cancelaciones de contrato.

Pero insisto en el orden resaltado en negrita del primer párrafo. Muchos (por no decir la gran mayoría, y es muy lícito) anteponen el precio a buscar un servicio óptimo y de calidad. Os hemos dado varias razones por las que no debemos fiarnos de la oferta más barata y apetitosa. Evidentemente las posibilidades, en cuanto a precio, son muy variadas: desde packs de hosting por 1 € / mes hasta de 15€ / mes. La clave está en buscar un precio razonable dentro de las necesidades y las prestaciones que queramos. E insisto: no por ser la opción más económica debe ser la que realmente necesitamos. Lo barato a veces sale caro en un futuro.

Si tienes alguna duda o no te decides… no dudes en preguntarnos en los comentarios. ¡Intentaremos ayudarte!.

 

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